Bolivia pone en marcha su promisoria industria petroquímica bajo la expectativa de Brasil y Perú

 

Bulo Bulo, 14 Sep. — La primera factoría petroquímica de la hasta este jueves inexistente historia industrial de Bolivia, echó a andar en la localidad de Bulo Bulo, centroeste tropical del país andino amazónico, a un paso de solventar, en las primeras de cambio, los mercados insaciables de urea en Brasil y nitrato de amonio en Perú.

La planta de urea y amoniaco, la primera de su género en el área andina de Sudamérica, emplazada sobre una «cuidad de acero» de 200 hectáreas representa el proyecto industrial más importante de la historia de 192 años de Bolivia.

A horas de producir en alta escala, el Estado brasileño de Mato Groso ya se ha anotado para captar lo más posible de las 600.000 toneladas año que Bulo Bulo, hasta hoy mismo, un pueblo con magro destaque agropecuario, adherido a la pujante región boliviana de Santa Cruz, está en condiciones de producir.

Invitado de honor a la inauguración oficial de la planta que demandó una inversión estatal de casi 1.000 millones de dólares, construida en poco más de 4 años por el gigante industrial surcoreano Samsung, el vicepresidente de Perú, Martín Vizcarra, dijo que su país tiene interés para importar  amoniaco para elaborar el nitrato de amonio para la minería de su país.

La Planta de Bulo Bulo que producirá también amoniaco, permitirá a Bolivia, que  industrializa por primera vez en 80 años sus ingentes recursos hidrocarburíferos,  dejar de exportar gas rico (con todos sus componentes) y dotarse de los mecanismos para vender al extranjero productos con valor agregado, también por primera vez.

No hacen 3 años que Bolivia pasó de importador a exportador de Gas Licuado de Petróleo y productor autosuficiente de Gas Natural Vehicular líquido, fruto de la nacionalización de sus hidrocarburos en 2006 por el gobierno progresista del indígena Evo Morales.

La construcción de la planta generó más de 4.000 empleos directos y para su funcionamiento se requerirán 200 técnicos y 1.000 trabajadores más, para la etapa de comercialización y distribución de la urea.

Esas entrañas de metal digerirán desde hoy alrededor de 50 millones de pies cúbicos diarios de gas natural para transformarlos, mediante distintos procesos de combustión, en amoniaco y urea.

La Planta está en la capacidad de producir 1.200 toneladas métricas por día de amoniaco, que es la materia prima para producir 2.100 toneladas métricas por día de urea granulada.

La obra tiene una ingeniería sui géneris, sus instalaciones de último tecnología que están a la vista  y contienen tuberías desde 3/4 pulgadas hasta  80 pulgadas de diámetro y sus torres superan los 70 metros de alto, que se equiparan a inmensos rascacielos de metal.

Para los pobladores de Bulo Bulo, en el deprimido límite rural de los departamentos de Cochabamba y Santa Cruz es, sin duda, una de las noticias más importantes y esperadas de toda la vida, porque convierte a esa región en una de las ciudades industriales más importantes de la región sudamericana.

Todo el proyecto  demandó una inversión de 953 millones de dólares, ejecutados por la empresa contratista surcoreana Samsung Engineering Co.

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, explicó que la Planta de Bulo Bulo tiene una capacidad de producción de 600.000 toneladas de urea al año, de las cuales, 15% abastecerá el mercado interno boliviano y el resto satisfacerá un tercio de la demanda del Estado de Matto Grosso, de Brasil.

La Planta, a través de una combustión, obtendrá dióxido de carbono e hidrogeno del gas natural, y esos componentes se mezclarán con el aire bajo ciertas condiciones físico químicas que permitirán generar amoniaco, que es la materia prima para producir urea, de acuerdo a información de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). / ABI