El Alto, 3 jun — El Magisterio Urbano de La Paz reactivará sus movilizaciones este miércoles con la «marcha de las cacerolas vacías», en protesta por el encarecimiento de la canasta familiar y el congelamiento de sus salarios. El dirigente del sector, Alex Morales, denunció que desde enero no recibieron ni diez centavos de incremento al haber básico, rechazando el bono de 2.400 bolivianos anunciado por el Gobierno para junio. Según el representante, las bases arrastran una situación insoportable debido a que sus ingresos perdieron valor adquisitivo frente a la inflación actual.
El líder sindical también calificó como un «desastre» el estado de la educación en las provincias y en la ciudad de El Alto, tras dos semanas del cambio a la modalidad a distancia. Morales criticó que las clases virtuales son un perjuicio total porque las familias más pobres no cuentan con computadoras ni internet, señalando que los estudiantes están más preocupados por cómo llenar el estómago que por gastar en megas. Asimismo, lamentó el desorden técnico en zonas como Ciudad Satélite, donde algunos colegios pasan clases virtuales y otros presenciales de forma simultánea.
Finalmente, Morales arremetió contra la crisis institucional del Ministerio de Educación y la Dirección Departamental, denunciando que las autoridades locales «están durmiendo» mientras el sistema queda a la deriva. Ante la designación de nuevas autoridades en la cartera de Estado, el dirigente advirtió que el magisterio mantendrá la presión en las calles sin importar quién asuma el cargo. El sector condicionó cualquier diálogo a la exigencia de una nueva ley educativa consensuada y una asignación presupuestaria real del 33% para el sector público.
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