UNODC: Los cultivos de coca en Bolivia se estabilizaron en 2015

Universidad Católica Boliviana

 

La Paz / Viena, 5 Jul. —  El cultivo de coca disminuyó en uno por ciento en el Estado Plurinacional de Bolivia en 2015 en comparación al año anterior, de acuerdo al último Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca en Bolivia presentado hoy en La Paz por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por su sigla en inglés) y el Gobierno de Bolivia. En este periodo, la superficie con cultivos de coca se redujo de 20.400 a 20.200 hectáreas. El área cultivada con coca en 2015 es la más baja desde que la UNODC inició el monitoreo de cultivos de coca en Bolivia en 2003.

Imágenes satelitales y verificaciones en campo revelaron leves reducciones en los Yungas de La Paz, de 14.200 a 14.000 hectáreas, y en el Trópico de Cochabamba, de 6.100 a 6.000 hectáreas, es decir, 200 y 100 hectáreas, respectivamente, entre 2014 y 2015. Ambas regiones representan el 99% de la superficie de cultivos de coca. En las provincias del Norte de La Paz se detectó un incremento de 130 a 150 hectáreas.

La producción potencial de hoja de coca a nivel nacional fue estimada en 32.500 toneladas en 2015. Sin embargo, hay evidencia de que la falta de actualización de factores de rendimiento (toneladas de hoja de coca por hectárea cultivada) genera una subestimación de la producción de hoja de coca en los Yungas de La Paz. Al respecto, el Informe reitera la necesidad de realizar estudios periódicos de productividad de la hoja de coca, para calcular con mayor precisión su producción en el país y, además, un estudio sobre el factor de conversión coca-cocaína, para estimar el potencial de fabricación de esta sustancia en Bolivia.

El valor total de la producción de hoja de coca en Bolivia se redujo de 282 a 273 millones de dólares respecto a 2014. Este valor representa el 0,8% del PIB y el 8,1% del PIB agrícola del país.

Estos resultados están expresados en el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca en Bolivia 2015, elaborado en el marco del Programa de Apoyo de la UNODC a la Implementación del Plan de Acción de la Estrategia de Lucha Contra el Narcotráfico y Reducción de Cultivos Excedentarios de Coca del Estado Plurinacional de Bolivia, financiado por la Unión Europea y Dinamarca.

Datos adicionales muestran que la cantidad de hoja de coca comercializada en los dos mercados autorizados del país, Villa Fátima y Sacaba, alcanzó 21.201 toneladas en 2015, equivalente al 65% de la producción potencial de hoja de coca en el país. El 93% de la comercialización tuvo lugar en el mercado autorizado de Villa Fátima, mientras que el restante 7% lo fue en el de Sacaba. El precio promedio de la hoja de coca en los mercados autorizados del país se incrementó en 13%, de 8,3 en 2014 a 9,4 dólares por kilogramo en 2015.

Según datos de la Dirección General de Comercialización e Industrialización de la Hoja de Coca, los principales destinos de comercialización de la hoja de coca en Bolivia fueron los departamentos de Santa Cruz con el 37% del total de hoja de coca comercializada, Tarija con el 16% y Cochabamba con el 14%, seguidos de los departamentos de Potosí y Oruro con 11% y 10%, respectivamente.

Entre 2014 y 2015, la superficie racionalizada/erradicada disminuyó en uno por ciento a nivel nacional, de 11.144 a 11.020 hectáreas, según datos del Viceministerio de Defensa Social y de Sustancias Controladas. A nivel departamental, se racionalizaron/erradicaron 7.352 hectáreas en la región del Trópico de Cochabamba, 3.131 hectáreas en las regiones de Yungas y Norte de La Paz, y 537 hectáreas en otros departamentos del país. Al respecto, el Representante de la UNODC en Bolivia, Antonino De Leo, observó que, en 2015, con más de 11.000 hectáreas racionalizadas/erradicadas, se logró una reducción neta de 200 hectáreas de cultivos de coca.

Se entiende “racionalización” como la reducción de cultivos excedentarios en zonas permitidas, que incluye la participación de organizaciones productoras de coca en la implementación de la estrategia nacional de reducción de cultivos excedentarios, y “erradicación” como la eliminación de cultivos en zonas no permitidas.

En su encuentro con los periodistas, el Representante de la UNODC manifestó que “las buenas prácticas recomiendan que la mejor forma de obtener reducciones sostenibles de los cultivos ilícitos ha sido la combinación de programas de erradicación y de desarrollo alternativo y cuando los programas de desarrollo alternativo se han concebido en marcos de desarrollo más amplios e integrales”.

En este sentido, De Leo recordó la importancia del documento final de la Sesión Especial de la Asamblea General (UNGASS) sobre el problema mundial de las drogas, de abril pasado, destacando “el fomento de un crecimiento económico inclusivo y la promoción de iniciativas que contribuyan a la erradicación de la pobreza, el fortalecimiento del estado de derecho y la sostenibilidad del desarrollo social y económico, así como el establecimiento de medidas que favorezcan el desarrollo rural y mejoren la infraestructura, la inclusión y protección sociales”.

Indicó, también, que la UNGASS recomienda la incorporación y participación de las comunidades locales, en la promoción de las iniciativas de desarrollo, haciendo frente a las consecuencias para el medio ambiente del cultivo ilícito y la fabricación y producción ilícitas de estupefacientes.

El funcionario de Naciones Unidas agregó que el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la lucha contra el problema mundial de las drogas no deben existir como primos lejanos, porque son complementarios y se refuerzan mutuamente. “Los esfuerzos contra las drogas, el crimen y la corrupción se inscriben en el trabajo mucho más amplio del desarrollo sostenible”, acotó De Leo, citando al Director Ejecutivo de la UNODC, Yury Fedotov.

FUENTE: Representación de la UNODC en Bolivia