El Alto, 15 mayo — La Federación de Artesanos de El Alto rompió su silencio este viernes con una postura que agrava la crisis política en el país. En una conferencia de prensa marcada por la indignación, el sector se declaró en estado de emergencia y se sumó formalmente al pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los dirigentes, rodeados de representantes de las distintas ramas artesanales, aseguraron que el Gobierno ha perdido la capacidad de respuesta ante el desplome de su economía familiar, asfixiada por la falta de divisas y el encarecimiento de la materia prima.
El pronunciamiento de los artesanos no es menor, pues representa a uno de los pulmones económicos más dinámicos de la ciudad. Durante el encuentro con los medios, denunciaron que las ferias y mercados alteños están «muriendo de hambre» debido a una inflación que no figura en las cifras oficiales pero que golpea diariamente sus bolsillos. «No hay dólares para importar insumos, y lo que producimos ya nadie lo puede comprar», reclamó uno de los voceros, justificando que la salida del mandatario es la única vía para evitar un colapso total de la producción nacional.
La desconfianza hacia la gestión de Rodrigo Paz parece haber llegado a un punto de no retorno en las bases alteñas. La dirigencia fue enfática al señalar que se sienten «traicionados» por una administración que prometió estabilidad y que, a su juicio, hoy solo ofrece excusas. Para la Federación, la permanencia del actual Ejecutivo solo prolonga una agonía financiera que está obligando a muchos talleres familiares a cerrar sus puertas definitivamente, dejando a miles de personas sin sustento en la ciudad más joven de Bolivia.
EAN
