Escenarios de la Educación Universitaria en Bolivia, consideraciones para generar calidad y desarrollo

 

RESÚMEN

La creación y consolidación de la sociedad del conocimiento, la internacionalización de la economía, el crecimiento de la pobreza, el aumento del desempleo y la búsqueda de la convivencia y de la paz son los retos actuales y del futuro para la educación universitaria en nuestro país, en la que se pregona que el desarrollo de Bolivia y del Gobierno Nacional es producto de la capacidad intelectual y analítica que fueron desarrollando las universidades públicas en los últimos años.

Sin embargo, también se maneja el  concepto  de  calidad  como  excelencia,  basado  en  la  definición  tradicional,  equivalente  a  poseer estudiantes sobresalientes y académicos destacados y de primer nivel.  Hoy, para nadie es desconocido que este  concepto  es  aplicable  en  una  educación  superior  de  élite,  pero  la  educación  superior, particularmente boliviana, se enfrenta al fenómeno de  la masificación que es un reto que requiere una  respuesta que no sea la de continuar discriminando a amplios sectores poblacionales que no  forman parte de la élite.

Los procesos políticos, económicos y sociales que se desarrolla en Bolivia imponen nuevos requerimientos para los egresados de las instituciones de educación superior, lo que genera una mayor demanda a dichas universidades con respecto a la innovación educativa, un aprendizaje más profundo y la orientación hacia una cultura de trabajo en los participantes, de modo que los nuevos profesionales proporcionen una respuesta satisfactoria a necesidades reales que se puedan presentar en diferentes escenarios. El hecho de implementar y profundizar una cultura de calidad educativa permitirá direccionar a la organización y establecer los objetivos con bases sólidas y con miras a lograr la mejora en los procesos de formación profesional. En el presente artículo se muestra una descripción  sobre la calidad y proceso de la educación superior en Bolivia, los aportes realizados en la educación universitaria, como mecanismos para asegurar la eficacia, mejorar el desempeño organizacional y por ende lograr un impacto satisfactorio en el desarrollo local, regional y nacional.

Este nuevo enfoque de Enseñanza – Aprendizaje, que ya se ha empezado a adoptar en algunos ámbitos universitarios y por docentes emprendedores visionarios dedicados a la docencia e investigación  es sin duda el que está marcando las pautas del sistema universitario boliviano del futuro.

Finalmente, en el escenario de las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación (NTIC’s) como perspectiva para una universidad competitiva, se plantea la necesidad de redimensionar a la Universidad sobre paradigmas tecnológicos, sustentada en la pertinencia y excelencia para hacerla competitiva, y para que ofrezca respuestas a las perspectivas del desarrollo social a través del cumplimiento de sus funciones: Docencia, Investigación, Extensión y de la transferencia de conocimientos a la producción, sujeta a un proceso de evaluación constante.

PALABRAS CLAVE: Título, Calidad Educativa, Universidad Boliviana, Pedagogía, Educación Superior.

INTRODUCCIÓN

En el siglo XXI las universidades tienen una importancia central para el desarrollo de nuestro país porque vivimos en una ‘sociedad del conocimiento’, donde los niveles de empleo y salariales suben con el nivel educativo y el conocimiento es la principal plataforma de desarrollo personal. En nuestro presente,  millones de personas acceden o aspiran a acceder a la educación superior y esto ha llevado a una gran expansión de los sistemas universitarios.

El  concepto  de  calidad  como  respuesta  a  los  requerimientos  del  medio,  basada  en  una  definición donde prima la pertinencia, trae el peligro de que la calidad se tome solamente  sobre la base de los requerimientos que realicen agentes interesados sólo en formar aspectos  puramente técnicos y no los aspectos culturales y de valores en los graduados universitarios, lo  cual provoca el abandono de la misión universitaria como difusora de la  cultura y la degradación de la formación de los profesionales.

No hay definiciones universalmente aceptadas de calidad académica. La calidad es percibida en función de valores personales, familiares y grupales y lo que una persona considera de buena calidad a otro puede parecerle mediocre. Cuando en encuestas le preguntan a la gente qué es lo que busca en la universidad, algunos contestan que “quiero transformarme en un hombre de bien, en un ciudadano cabal”). Otros dicen que buscan identidad social y desarrollo de vínculos. Otros, por el contrario, ponen el énfasis en el desarrollo profesional.

LA EDUCACIÓN EN EL SISTEMA UNIVERSITARIO BOLIVIANO

Las Universidades Públicas y Autónomas son iguales en jerarquía, constituyen en uso de su autonomía la Universidad Boliviana (Sistema de la Universidad Boliviana). El Sistema de la Universidad Boliviana coordina y programa sus fines y funciones mediante un organismo central, el Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), de acuerdo con un plan de desarrollo a escala nacional.

Entre otras, podemos recabar el criterio de las  funciones de las universidades públicas que son: formar profesionales idóneos de reconocida calidad humana y excelencia científica con conciencia crítica y capacidad de crear, adaptar y enriquecer la ciencia y la tecnología universal para el desarrollo sostenible del país, impulsando el progreso y la integración nacional, promover la investigación científica y los estudios humanísticos; defender los recursos naturales y los derechos humanos, difundir y acrecentar el patrimonio cultural y contribuir a defender la soberanía nacional.

La sociedad actual está demandando, no sólo profesionales con muchos conocimientos  (estudios de postgrado), sino también con las competencias y las actitudes necesarias para hacer frente a los nuevos retos que están deparando los nuevos tiempos. El docente universitario no puede actuar sólo como simple transmisor de conocimientos, sino que tiene que ser impulsor y  facilitador del aprendizaje. Los cambios en la formación universitaria pasan por diseñar e implantar nuevos programas académicos, donde se especifiquen objetivos claros a lograr para conseguir un aprendizaje integral. La clave está en dejar de pensar en aquello que el docente enseña y centrarse en aquello que realmente los estudiantes están aprendiendo (asimilando).

Lo transcrito en el párrafo anterior  supone la utilización de nuevas metodologías o estrategias docentes con clases más dinámicas, fomentando el trabajo individual y en grupo, con más interacción social entre el profesor y el estudiante y con una reducción importante de las clases magistrales unidireccionales (donde se suponía que el docente posee el conocimiento absoluto). Sólo si se consigue esta interacción social conformada se puede analizar sistemáticamente si el proceso de formación superior está funcionando. Paralelamente se debe desarrollar  cambios en los métodos tradicionales de evaluación, donde sólo se tenía en cuenta la asimilación de contenidos mediante un examen escrito memorístico igual o casi igual que el texto o fotocopia que el docente deja en aula o en la fotocopiadora.

NTIC’s, EXPERIENCIAS VIRTUALES EN EDUCACIÓN SUPERIOR

Sistemáticamente, la universidad boliviana está empezando a plantearse el cambio, no sólo de su formato y estructura clásicos sino de su propio enfoque de la Educación Superior. Mismo que se convierte en una  necesidad profunda a los cambios actuales de la sociedad mayormente mediatizados por el impacto y la emergencia del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en los distintos ámbitos de la vida cotidiana.

En consecuencia, el uso intensivo de las tecnologías para permitir un mayor acceso a la formación y a la educación es una nueva etapa en la existencia de las casas de educación superior, con la aparición de las denominadas universidades virtuales. Aunque de hecho sean una evolución moderna, pensadas para una nueva era, de las universidades a distancia, a menudo se encuentran ante la necesidad de demostrar la existencia de calidad en su funcionamiento y en su oferta formativa.

Haciendo un paréntesis,  definamos los términos que se dejan escuchar con mayor frecuencia cuando se aborda la educación a través de las nuevas tecnologías,  el término universidad virtual debería englobar un concepto sistémico de la universidad ofrecida a los estudiantes y a la comunidad docente e investigadora, un concepto integral, de universidad en sí misma; el campus virtual es una metáfora del entorno de enseñanza, aprendizaje e investigación creado por la convergencia de las poderosas nuevas tecnologías de la educación y la comunicación y, finalmente, los cursos online se encuentran en un tercer estadio de concreción, al que preceden los dos anteriores. Se trata de la oferta directa de contenido, sin pretender establecer una relación de pertenencia con la institución que los ofrece.

En Bolivia, las experiencias se centran en el intercambio y la reutilización de una amplia gama de recursos educativos. De este modo, se ofrece una alternativa a los materiales publicados tradicionalmente, como los libros de texto. Las universidades bolivianas van aplicando y  desarrollando tecnología educativa, utilizando métodos y modelos apoyados en los medios tecnológicos de última generación, que mejoran el proceso de enseñanza y aprendizaje, las TIC’s permiten complementar y coadyuvar la formación de profesionales proactivos y competitivos con una visión global de las actividades humanas y de la resolución  de sus problemas.

CONCLUSIONES

La sociedad actual está demandando, no sólo profesionales con muchos conocimientos  tales como estudios de postgrado, diplomados, maestrías y doctorados, sino también con las competencias y las actitudes necesarias por hacer frente a los nuevos retos que están perfilados en el Estado Plurinacional de Bolivia. Las casas de estudios superiores del país se enfrentan al desafío de insertarse e insertan a sus profesionales en un mundo complejo, con nuevas exigencias de profesionalismo y competencias emergentes asociadas a la sociedad del conocimiento. Se trata de construir una universidad (de calidad) que tenga buenas relaciones con la comunidad académica, que incorpore valor agregado a la experiencia de sus estudiantes, que disponga de los ambientes adecuados, que tenga un currículo apropiado, que implementen  investigaciones relevantes para la sociedad, que realice una evaluación pertinente y que genere una gestión de la calidad de la educación superior.

Asimilando la Pedagogía como ciencia, considerando la relación del individuo con la cultura, educación y sociedad, además moviéndonos en el marco de las funciones de la educación, se debe caminar hacia una formación global de la persona, en la que se valoren otros aspectos más allá de la adquisición de los simples conocimientos.

En ese contexto, se hace necesaria una revisión del papel que tiene que juegan los docentes universitarios para conseguir resultados óptimos y mejorar la calidad de la Educación Superior en Bolivia.

Es importante lograr una equiparación de oportunidades en el acceso a la educación superior porque hoy  la cantidad y calidad de educación es determinante en el futuro de los individuos. En el siglo XXI es imperativo que todas las personas sientan que con suficiente dedicación y sacrificio van a poder alcanzar sus objetivos personales.

La UNESCO acuñó en 2003 que  “la calidad de las universidades es el referente más importante para juzgar el desarrollo de estas instituciones”. Dentro de este panorama, la Educación Superior puede generar cambios significativos que contribuyan a elevar la calidad de vida de los individuos que  se desarrollan en su entorno y del país.

*Por: José Luis Choque C.

Periodista

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