El Alto, 15 mayo — La Federación Departamental de Trabajadores Campesinos ‘Túpac Katari’, Federación de Mujeres Indígena Originarias ‘Bartolina Sisa’, Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) La Paz y la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de Viacha sellaron una alianza de lucha que ratifica el pedido de “renuncia” del presidente Rodrigo Paz. El pacto, consolidado en una firma de unidad, surge como respuesta directa a lo que los dirigentes califican como una «agresión constitucional» a través de decretos y leyes emitidas sin consenso. Para estas organizaciones, el país atraviesa una crisis terminal que ya no admite medias tintas ni mesas de diálogo sin resultados concretos.
El eje central de la protesta apunta al corazón de la economía familiar: el desabastecimiento de combustible y el encarecimiento de la canasta básica. Durante el pronunciamiento, el vocero de la alianza cívico-sindical, Vicente Salazar, denunció la circulación de «gasolina basura» y el abandono de los proyectos de desarrollo rural, asegurando que el Ejecutivo ha incumplido sistemáticamente las promesas electorales que lo llevaron al poder. La indignación es tal que los sectores sociales exigieron a asambleístas y autoridades una reducción inmediata de sueldos como señal de empatía ante el hambre que empieza a sentirse en los barrios y comunidades.
La alianza no solo se queda en la queja sectorial, sino que escala al plano político con un ultimátum contundente: la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz. Según la dirigencia, el tiempo de la espera ha caducado y el sentimiento de «autoconvocatoria» en las bases es irreversible. «Somos portadores de la voz del pueblo y hoy ese pueblo exige un paso al costado», sentenciaron los líderes, advirtiendo que la legitimidad del voto se ha perdido por la falta de respuestas a los pliegos petitorios que han sido ignorados durante meses.
Con los gritos de «¡Jallalla!» resonando al cierre de la conferencia, las organizaciones sociales se declararon en estado de movilización permanente, bajo el legado histórico de Túpac Katari. Esta coalición entre campesinos y vecinos de las urbes de La Paz y Viacha representa un cerco civil que promete intensificar las medidas de presión en los próximos días.
EAN
